Por Esteban Chesta

El XV isleño se despedía de Son Caliú y no pudo ser con victoria. Duele un poco más por el desarrollo del encuentro, y porque hasta los 35´ del segundo tiempo se estaba arriba.

Comenzó a pedir de boca con un drop lejano de Francisco Loza, muy complicado por el viento, para imponer condiciones.

Sobre los 5´, una infracción era concedida a Babarians en posición difícil. Se decidió ir a la hilera, que no prosperó. Arranque prometedor hasta el momento.

Pero el rival supo aprovechar sus momentos durante todo el cotejo, y así quedaría demostrado a los 7´. Tras soportar los embates enemigos, el equipo visitante encontró un quiebre con sus tres cuartos, y el apoyo fue fundamental para la conquista, debido a que siempre venía un compañero por adentro y los pases fueron precisos. Llegaron a la meta vía Joan Ros, y luego de la transformación acertada de Bruyere, estampaban el 3-7.

A los 13´ los de camiseta gris arremetieron con paciencia y orden, generaron la falta pero continuaron, y cerca estuvo Carlos Sánchez Fogg de arribar al “ingoal”. El referee Joaquín Santoro volvió atrás como correspondía. Palos y un fallo no muy común en el 10 insular, pero se tocaba la puerta.

No extrañó entonces que a los 17´ Aarón Rus pudiera zambullirse y ensayar por la punta derecha, después de un intenso agobio de los dueños de casa. Conversión complicada de “pancho” mediante, los “babas” volvían a mandar en el marcador y se animaban a más por varios instantes.

Pero como hemos visto, los catalanes sabían salir de las malas y pegar cuando se les presentaba la oportunidad. A los 23´, y luego de verse en apuros, lograron llegar a las 22 yardas locales y ganar una infracción. La buena patada de Bruyere ponía las cosas 10 a 10.

Sobrevino un rato de desorden, con balones perdidos de ambas partes y poca claridad. En ese panorama los visitantes eran más letales y, en 29´, otro intento exitoso a las haches los dejaba mandando en el tanteador.

Los pupilos de Serrano, Aprea, Mateu y Olivares necesitaban despertar. Y lo hicieron apelando a un ataque largo y paciente, en donde se terminó agotando el lado derecho y tras un gran rastrón, Matt Demangeat apoyó la pelota. Pese a la transformación fallida, quedaba una sensación de justicia en el ambiente con el 15 a 13.

Si bien se fueron al intermedio con ese score, antes del epílogo de la primera mitad pasó de todo. A los 37´ un extraño pedido de postes de los de azul y negro desde atrás de mitad de cancha, que fue marrado. Unos minutos más tarde un penal a favor de los de gris, ideal para el intento de 3 e irse al descanso, que se jugó rápido. Posterior a eso, varias posesiones en las que ninguno de los 30 quería patearla afuera para irse a tomar el aire. Y entre tanta locura, Sant Cugat casi castiga con un golpe, pero el centro Matías Frigo lo falló. Fue un tanto frenético el trámite.

Ya en el segundo tiempo, de movida un rastrón de “Fran” casi finaliza con Lucas López festejando, aunque el ala no pudo mantenerse dentro del rectángulo. Babarians siguió empujando, pero sin obtener réditos.

Los timoneados por Daniel Ripoll supieron soportar las arremetidas y meter el encuentro en un préstamo constante de la ovalada. Las imprecisiones hacían que los ataques no prosperaran. En ese contexto, sobre los 17´, Facu Mateu levantó una pelota y corrió hacia la meta contraria. Cuando le llegó el cierre, y con su apertura por dentro en soledad, soltó un pase un tanto impreciso que no llegó a destino. Esta acción encendió el cotejo, ya que unos minutos después los de Cataluña tuvieron una penalidad a favor cerca de los palos. Misteriosamente se inclinaron por abrir rápido, y la defensa insular actuó perfectamente.

Los dueños de casa no querían vivir otra caída y echaron el resto. Una patada cruzada de Loza para Matt fue sofocada increíblemente antes del try. Así comenzó, aunque le siguieron muchas acciones en las que la contienda se podría haber definido. La más clara, cuando Román Gougy cayó en el ingoal. La seña del referee fue de que había alguna mano por debajo del segunda línea. Quedó la duda, pero la ubicación del colegiado era muy cercana.

En ese frenesí de los mallorquines, Sant Cugat hizo lo suyo, aguantar y pegar cuando consiguió un resquicio. Lo tuvo a los 35’, con un golpe acertado por Frigo, que decretaba el 15-16 final.

De intentar sentenciarlo a perderlo, parecía una broma de mal gusto. La cabeza y las piernas no fueron las mismas y el triunfo viajó para la Península.

Síntesis

Babarians XV Calviá: Luciano Marconi (César Ávila), Carlos Sánchez Fogg (Moisés Fernández), Juan Manuel Seoane (André Corens); Lucas Berardo (Jordi Llorca), Román Gougy; Francisco Thomas (capitán), Tom Cormicán (Lucas Lastra), Federico Castilla; Facundo Mateu (Carlos Sabatini), Francisco Loza; Lucas López (Alberto Oñate), Gonzalo Aprea (Agustín Aragón), Matthew Demangeat, Hicham El Idrysy; Aarón Rus.

Entrenadores: Pepe Serrano, Nico Aprea, Andrés Mateu y Xisco Olivares.


CR Sant Cugat: Josep Raya (capitán), Eric Abellán, Marc García; Nil Oteros, Álvaro De Vilar (Kevin Golonka); Jaume Montanera Llata, Froilán Olesti (Joan Domenech), Miguel Pelayo; Joan Ros (Felipe Brill), Mathis Bruyere (Tomás Casat); Facundo Romano, Marc Aira (Álex Rodríguez), Nicolás Frigo, Josep Serres; Guillem De Pérez-Cabrero.

Entrenador: Daniel Ripoll.

1º tiempo:
1´ Drop Francisco Loza (3/0); 7´ Ensayo Joan Ros, transformación Mathis Bruyere (3/7); 17´ Ensayo Aarón Rus, transformación Francisco Loza (10/7); 23´ Golpe de castigo Mathis Bruyere (10/10); 29´ Golpe de castigo Mathis Bruyere (10/13); 34´ Ensayo Matthew Demangeat (15/13).

2º tiempo:
35´ Golpe de castigo Nicolás Frigo (15/16).

Árbitro: Joaquín Santoro.